La economía dominicana registró una expansión interanual de 6.4 % en junio de 2026, el mayor crecimiento mensual alcanzado durante el presente año, según los datos preliminares del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) publicados por el Banco Central.

-Publicidad-

El desempeño económico permitió que durante el trimestre abril-junio la actividad creciera 5.0 %, mientras que en el primer semestre de 2026 acumuló un crecimiento promedio de 4.5 %, más del doble del ritmo registrado en igual período de 2025. Además, el indicador de tendencia-ciclo reflejó una recuperación de la economía desde finales del año pasado, con un crecimiento interanual de 5.5 % en junio.

El Banco Central destacó que este resultado se produjo en un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas que han provocado aumentos en los precios del petróleo y los costos de transporte a nivel global.

Entre los sectores que impulsaron el crecimiento se encuentran la Minería, con un aumento de 18.1 %; Construcción, con 14.9 %; Manufactura de Zonas Francas, con 5.8 %; y Servicios, con un crecimiento conjunto de 5.2 %.

La construcción fue uno de los principales motores de la expansión económica de junio, al aportar cerca del 30 % del crecimiento del IMAE, impulsada por proyectos de inversión privada, mayor ejecución de obras públicas y un aumento del crédito destinado al sector, que creció 22.6 % interanual, equivalente a más de RD$34 mil millones adicionales.

En el sector turístico, la actividad de hoteles, bares y restaurantes aumentó 4.6 %, favorecida por la llegada de 816,512 turistas en junio, un incremento de 6 % respecto al mismo mes de 2025. Durante el primer semestre del año, el país recibió 4,963,343 visitantes internacionales, para un crecimiento acumulado de 10 %.

Asimismo, los servicios financieros registraron una expansión de 13.1 %, apoyados por un crecimiento del crédito al sector privado de 9.1 %, equivalente a RD$217 mil millones adicionales frente a junio de 2025.

  • El Banco Central indicó que estos resultados reflejan la fortaleza de los fundamentos económicos del país, la estabilidad del sistema financiero y la capacidad de respuesta del sector privado ante los desafíos del entorno internacional.