La música dominicana está de luto tras el fallecimiento este jueves del reconocido cantante Alex Bueno, considerado una de las voces más privilegiadas y versátiles que ha dado la República Dominicana en las últimas cuatro décadas. Su partida deja un

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profundo vacío en el merengue, la bachata, la salsa y el bolero, géneros que interpretó con una calidad vocal excepcional que le valió el cariño y la admiración de varias generaciones.

Nacido como Alejandro Wigberto Bueno López el 6 de septiembre de 1963 en San José de las Matas, provincia Santiago, desde muy joven mostró inclinación por la música influenciado por su entorno familiar.

Su talento comenzó a hacerse notar a finales de la década de 1970, cuando ganó un festival de canto organizado por el merenguero Wilfrido Vargas, oportunidad que le abrió las puertas para integrarse a importantes agrupaciones musicales del país. Posteriormente formó parte de la orquesta de Fernando Villalona, donde alcanzó notoriedad con su interpretación de “Piel Canela”.

Conocido popularmente como “El Ruiseñor de la Sierra” y “El Mayimbito”, Alex Bueno desarrolló una carrera artística que superó los 40 años, convirtiéndose en uno de los intérpretes más completos de la música popular dominicana. Su capacidad para transitar con éxito entre el merengue, la bachata, la salsa, el bolero y la balada lo distinguió de otros artistas de su generación.

A lo largo de su trayectoria grabó numerosos éxitos que permanecen en el gusto del público, entre ellos “Que Vuelva”, “Jardín Prohibido”, “Colegiala”, “Esa Pared”, “Si Tú Estuvieras”, “Corazón de Madera”, “Alguien Durmió en Mi Cama”, “Cómo Quisiera”, “La Radio” y “Quién Te Eriza el Pelo”, canciones que consolidaron su legado y continúan sonando en emisoras y plataformas digitales dentro y fuera del país.

La vida de Alex Bueno también estuvo marcada por desafíos personales y de salud. En los últimos años enfrentó complicaciones médicas, incluyendo una cirugía para la extirpación de un tumor cerebral con células cancerosas, situación que generó preocupación entre sus seguidores y la comunidad artística dominicana. A pesar de las dificultades, nunca perdió su vínculo con la música ni el respaldo de un público que lo acompañó durante toda su carrera.