Momentos de angustia y confusión se registraron este viernes en la estación ferroviaria de Winterthur, al noreste de Suiza, luego de que un hombre armado con un cuchillo atacara a varios pasajeros durante una de las horas de mayor flujo de personas, dejando al menos tres heridos y provocando un amplio despliegue policial.

-Publicidad-

El presunto agresor, un ciudadano con nacionalidad suiza y turca, fue detenido pocos minutos después del incidente. Las autoridades investigan el hecho como un posible ataque terrorista relacionado con extremismo islamista.

Según informes preliminares, el hombre ingresó a los andenes cerca de las 8:30 de la mañana y comenzó a agredir al azar a las personas que se encontraban en la estación, causando pánico entre viajeros, estudiantes y empleados. Testigos afirmaron que el atacante gritaba “Allahu Akbar” mientras cometía la agresión.

Las víctimas son tres hombres de 28, 43 y 52 años, quienes fueron trasladados de emergencia a hospitales cercanos. Uno de ellos permanece en estado crítico tras ser sometido a una cirugía, mientras que los otros dos presentan heridas de menor gravedad.

Imágenes divulgadas por medios internacionales muestran la estación acordonada por agentes de seguridad y personal médico, mientras decenas de personas eran evacuadas del lugar tras el violento hecho.

Las autoridades suizas indicaron que el sospechoso ya estaba bajo observación por investigaciones previas relacionadas con propaganda del grupo terrorista ISIS y presuntos vínculos con sectores islamistas radicales en Winterthur.

Además, trascendió que el detenido había permanecido recientemente en una clínica psiquiátrica, de la cual salió voluntariamente un día antes del ataque.

El director de Seguridad del cantón de Zúrich calificó el hecho como un “brutal acto terrorista”, mientras continúan las investigaciones para determinar si el sospechoso actuó de manera independiente o mantenía conexiones con redes extremistas.

El incidente ha causado conmoción en Suiza, considerada una de las naciones más seguras de Europa, y reabrió el debate sobre la vigilancia en estaciones ferroviarias y el control de personas radicalizadas.

Ante la situación, las autoridades reforzaron la seguridad en puntos estratégicos del sistema de transporte público mientras avanzan las investigaciones del caso.