La frase de Jean Jacques Rousseau: “Siempre será más valioso tener el respeto que la admiración de las personas”, es un reflejo del lugar privilegiado que ocupa el respeto entre las virtudes. Sin duda, el respeto por las personas constituye una de las principales obligaciones éticas de los políticos, los cuales deben respetar la dignidad y los derechos de los ciudadanos, en lugar de tratarlos como simples instrumentos electorales.
El respeto en la política





