El asesinato de Esmeralda Moronta de los Santos sigue causando consternación en República Dominicana. En las últimas horas salió a la luz un documento oficial del Ministerio Público que revela que la joven rechazó ser llevada a una casa de acogida pocas horas antes de ser ultimada por su expareja.
El acta, identificada como “Acta de Constancia de Declaración”, fue elaborada el 13 de mayo de 2026 por la fiscal Mariana Álvarez, del Departamento de Violencia de Género y Delitos Sexuales de Santo Domingo Este. En el documento quedó establecido que Esmeralda decidió no trasladarse a un refugio de protección.
Además, el acta señala que las autoridades le advirtieron que, si no aceptaba ir a una casa de acogida, el Ministerio Público no podía responsabilizarse por lo que pudiera ocurrirle. Pese a ello, la mujer optó por regresar a su vivienda. Horas después fue asesinada.

Esmeralda Moronta, de 33 años y madre de dos niños, acudió ese día junto a una amiga a la Unidad Integral de Atención a la Violencia de Género e Intrafamiliar, ubicada en Alma Rosa, Santo Domingo Este.
Allí denunció a su expareja, Omar Tejada Guzmán, por amenazas, acoso y rastreo mediante GPS, además de solicitar una orden de alejamiento al expresar temor por su vida. La querella fue presentada alrededor de las 2:52 de la tarde, según el reporte policial.
Minutos después ocurrió la tragedia. Cámaras de vigilancia captaron a Esmeralda huyendo desesperadamente por la calle Puerto Rico tras notar que su agresor estaba detrás de su vehículo. En las imágenes se observa cómo abandona el automóvil e intenta escapar corriendo entre vehículos y negocios mientras era perseguida por el hombre armado.
Durante la persecución, la mujer intentó defenderse golpeándolo con su cartera, pero finalmente fue alcanzada dentro de un colmado cercano a la fiscalía, donde el agresor le disparó mortalmente. Posteriormente, Omar Tejada se quitó la vida.

La divulgación del documento ha reavivado el debate sobre los mecanismos de protección para víctimas de violencia de género y las difíciles decisiones que enfrentan muchas mujeres en situaciones de amenaza.

Las autoridades aclararon que el traslado a casas de acogida no puede imponerse obligatoriamente y depende de la voluntad de la víctima. Explicaron además que estos refugios funcionan bajo estricta confidencialidad y cuentan con acompañamiento policial, apoyo psicológico, asistencia legal y protección para las mujeres y sus hijos.
Tras el feminicidio, la procuradora general Yeni Berenice Reynoso informó que se abrió una investigación para determinar si se aplicaron correctamente todos los protocolos luego de la denuncia presentada por Esmeralda.
Mientras continúa la conmoción por el caso, el acta firmada por la víctima horas antes de morir se ha convertido en un símbolo de las dificultades, el miedo y la vulnerabilidad que rodean la violencia de género en el país.





