SANTO DOMINGO.- Fue durante labores de búsqueda de un delincuente que un cabo de la Policía mató el domingo a un teniente coronel retirado de esa institución, en el sector La Ciénega, Distrito Nacional, según establece la medida de coerción solicitada contra el imputado por el Ministerio Público.
La Fiscalía del Distrito Nacional otorgó al caso la calificación de homicidio involuntario. Los datos están contenidos en la solicitud de medida de coerción que le conocerán este martes al imputado Elpidio Antonio Acosta.
En la República Dominicana, el homicidio involuntario (causado por imprudencia, negligencia o inobservancia de reglamentos) se castiga con prisión correccional de tres meses a dos años. Además, pueden imponerse multas y, dependiendo de la gravedad, inhabilitación profesional.
La citada solicitud de medida coercitiva indica que el cabo Acosta declaró que el disparo que le quitó la vida al teniente coronel retirado Carmelo Polanco se produjo mientras manipulaba su arma en medio de la persecución de un delincuente.
El Ministerio Público solicitó ante la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente la imposición de prisión preventiva como medida de coerción. La audiencia está pautada para conocerse durante el transcurso de este martes.
La procuradora de corte Santa Matilde Reyes Valenzuela, encargada del Departamento de Asuntos Internos de la Fiscalía del Distrito Nacional, establece en la solicitud de medida de coerción que el hecho ocurrió el pasado 10 de mayo, alrededor de las 10:20 de la noche, cuando la víctima compartía junto a familiares en la celebración del cumpleaños de su madre.
De acuerdo con la investigación, una patrulla de la unidad Topo, integrada por el imputado Elpidio Antonio Acosta, el cabo Smerlin Antonio Alcántara Familia, el sargento mayor Brayan Rafael Jerez Hernández y el sargento Juan Lorenzo Rodríguez, transitaba por la zona en labores de búsqueda de un presunto delincuente.
La investigación establece que, al pasar frente a la vivienda donde se desarrollaba la actividad familiar, se escucharon dos detonaciones desde el vehículo policial, resultando herido el oficial retirado Carmelo Polanco.
Posteriormente, los agentes trasladaron a la víctima hacia el Hospital Docente de la Policía Nacional, donde fue intervenido quirúrgicamente y falleció a consecuencia de la herida de arma de fuego recibida.
El Ministerio Público establece que el imputado entregó voluntariamente su arma de reglamento y manifestó que el disparo se produjo mientras manipulaba dicha arma.
Durante el proceso investigativo se realizó una inspección técnico-policial en la escena, determinándose que el disparo salió del interior del vehículo, atravesando el lado derecho.
Asimismo, análisis practicados por la Dirección de Área Policía Científica determinaron la presencia de residuos de pólvora en el arma asignada al imputado.
De igual forma, el informe No. BF-SC-2026-0142, emitido por el Departamento de Balística Forense del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), establece que el proyectil extraído del cadáver de la víctima coincide con los proyectiles de referencia obtenidos mediante disparos realizados con el arma de reglamento ocupada al imputado.
El Ministerio Público otorgó al caso la calificación jurídica provisional de homicidio involuntario, en violación al artículo 319 del Código Penal Dominicano.





