Los partidos Frente Amplio y Alianza País realizaron este lunes un acto en honor a Mauricio Báez, con motivo del Día Internacional de los Trabajadores, en el que reivindicaron la defensa de los derechos laborales, la cesantía, los salarios, la salud pública y una reforma integral de la seguridad social en República Dominicana.

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La actividad se desarrolló en el busto de Mauricio Báez, ubicado en la avenida San Martín, donde dirigentes de ambas organizaciones resaltaron el legado del líder obrero. Señalaron que, de estar vivo, encabezaría las luchas actuales por los derechos de los trabajadores y por un sistema de seguridad social público, solidario, universal y centrado en derechos.

Durante el acto, afirmaron que la seguridad social no debe concebirse como asistencialismo ni como un servicio, sino como un derecho fundamental y un mecanismo de protección económica para las familias ante situaciones como la vejez, enfermedad, discapacidad, maternidad, infancia y riesgos laborales.

La presidenta del Frente Amplio, María Teresa Cabrera, sostuvo que el debate sobre la reforma debe partir de evaluar si el sistema ha cumplido su función de proteger a la población. A su juicio, el modelo actual prioriza la rentabilidad y la acumulación de ganancias sobre las necesidades de los afiliados.

Asimismo, advirtió que, mientras las AFP registran elevados ingresos y gastos operativos, los trabajadores no tienen garantizada una pensión digna tras años de cotización.

Cabrera citó datos del informe “Radiografía de la Seguridad Social”, según los cuales las AFP reportaron ingresos operacionales por más de RD$11 mil millones el año pasado, con utilidades cercanas a RD$5,900 millones y gastos que superaron los RD$7,100 millones, lo que eleva el costo social del sistema.

Indicó que la pensión promedio proyectada rondaría el 30 % o menos del salario previo al retiro, lo que, según dijo, implicaría ingresos insuficientes para cubrir las necesidades básicas en la vejez.

Las organizaciones también expresaron inquietud por posibles cambios en la reforma, como el aumento de la edad de retiro a 65 años, mayores cotizaciones y la inversión de fondos en el extranjero, lo que, a su entender, profundizaría el modelo actual.

En ese sentido, Cabrera advirtió que estas medidas no garantizarían derechos, sino que reforzarían un sistema que ya ha generado altos costos sin asegurar pensiones adecuadas.

Por su parte, el presidente de Alianza País, Guillermo Moreno, planteó la necesidad de proteger el salario mediante ajustes por inflación, elevar el umbral del impuesto sobre la renta, preservar la cesantía y destinar fondos de pensiones a proyectos sociales como viviendas asequibles.

También propuso aumentar la inversión en salud pública hasta el 5 % del PIB, fortalecer el transporte colectivo y apoyar la producción agropecuaria, como parte de una reforma integral del sistema.

Finalmente, ambas organizaciones llamaron a la ciudadanía, movimientos sociales y sectores sindicales a mantenerse movilizados y rechazar reformas que consideren contrarias a los derechos de la población, insistiendo en la necesidad de un modelo centrado en la protección social y pensiones dignas.