Maribel Espaillat, copropietaria de la discoteca Jet Set junto a su hermano Antonio, explicó en llantos los motivos que la llevaron a solicitar su cartera momentos después del desplome del techo, al presentar su testimonio ante el Primer Juzgado de Instrucción del Distrito Nacional.
Espaillat declaró que, tras ser rescatada de los escombros por empleados de la empresa, su primera reacción fue pedir sus pertenencias personales.
Según su testimonio, esta petición se debió a la necesidad de contar con sus documentos de identidad y carnés de seguro médico para facilitar el ingreso formal de ella y de su esposo, Daniel, a un centro hospitalario.
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Testimonio de Maribel
La propietaria detalló la gravedad de las lesiones sufridas por su cónyuge, quien permaneció atrapado bajo la estructura durante más de media hora.
Informó que el afectado sufrió una fractura de fémur y heridas profundas en el cráneo, condiciones que lo mantuvieron en cuidados intensivos por más de 30 días y requirieron el uso de 22 pintas de sangre durante su recuperación.
Durante el interrogatorio, Espaillat enfatizó que su familia ha gestionado el negocio bajo principios de trabajo y que el incidente fue un evento imprevisto.
Indicó que, pese a ser dueña del local, en ese momento su prioridad absoluta fue la supervivencia de los presentes y la atención médica de su esposo, quien presentaba un cuadro clínico crítico al llegar a la clínica.
El testimonio de la empresaria se produce en la fase de cierre de debates del caso. El tribunal ha dado por concluidas las presentaciones de pruebas y testimonios, programando la lectura íntegra de la decisión judicial para el próximo 15 de junio a las 10:00 de la mañana.





