📍 Dallas, Estados Unidos

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Los Dallas Mavericks cerraron la temporada 2025-2026 fuera de los playoffs, poniendo fin a una campaña que fue, siendo generosos, una montaña rusa… pero sin la parte divertida.

El equipo terminó con uno de los peores récords de la liga, quedando incluso en posición de lotería del Draft tras una racha negativa brutal en el tramo final de la temporada. La inconsistencia fue la norma: derrotas constantes, cambios internos y una falta clara de identidad dentro de la cancha.

Pero no todo es desastre. Bueno, no completamente.

A pesar del fracaso inmediato, dentro de la organización hay un sentimiento de optimismo de cara al futuro. La principal razón tiene nombre y apellido: Cooper Flagg. El novato número uno del draft mostró destellos de superestrella, convirtiéndose rápidamente en la pieza sobre la cual se construirá el nuevo proyecto del equipo.

Además, el cierre de temporada dejó señales interesantes en jugadores jóvenes que aprovecharon más minutos, mientras que la franquicia ahora tiene la oportunidad de reforzarse con una alta selección en el próximo draft.

Eso sí, el contexto no se puede maquillar: los Mavericks llevan dos temporadas consecutivas fuera de playoffs y atraviesan una etapa de transición tras cambios importantes en la gerencia y el roster. Traducido al idioma real: están reconstruyendo, aunque nadie quiera usar esa palabra en voz alta.

En resumen, Dallas no compite ahora mismo… pero cree que está sembrando algo para el futuro. Y como suele pasar en la NBA, eso suena bien hasta que pasan dos años y nadie quiere seguir esperando.