“BAJO LA LUPA”

*JESÚS DEL MONTE, “NO HAY ECOCIDIO”: AYUNTAMIENTO.
*FAUSTO VALLEJO OTORGÓ EL USO DEL SUELO.
*ALFONSO MARTÍNEZ AUTORIZA LOTIFICACIÓN.
*LOS PROPIETARIOS.
*¿EXISTE LA DEPREDACIÓN ECOLÓGICA?

Luego de que en esta columna se denunció un posible “ecocidio” derivado de la construcción del fraccionamiento campestre denominado “Puerta del Bosque”, en las inmediaciones de la comunidad de Río Bello de la Tenencia de Jesús del Monte, causado un irreparable daño al ecosistema de parajes boscosos como La Mora, Llano Grande y La Loma Larga, ubicadas hacia el sur, de la comunidad de Rio Bello, entre el cerro del Calvillo y el cerro de la Maroma, sobre la cañada.

Y que las autoridades auxiliares municipales encabezadas por el jefe de tenencia JOSÉ MANUEL HERNÁNDEZ ELGUERO, en conferencia de prensa confirmaron a los medios de comunicación, que la posibilidad de un daño ecológico irreparable, se estaba gestando en la zona rural señalada, las autoridades municipales de Morelia dieron a conocer su posición al respecto.

MARIO RODRIGUEZ LOEZA, Secretario de Desarrollo Urbano del ayuntamiento de Morelia señaló en declaraciones a un medio de comunicación local, que luego de al menos tres inspecciones realizadas por la dependencia municipal que encabeza, no lograron localizar en sitio en donde tendría lugar el denunciado “ecocidio”.

RODRIGUEZ LOEZA explicó que de tratarse de un “ecocidio” serían las autoridades federales de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente o en su caso la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente del Estado de Michoacán, quienes deberían de atender dicha denuncia, pues lo que la dependencia municipal encontró fue un fraccionamiento campestre.

“Pues lo denunciado dijo, se trata de un tema de tala de árboles y no de la construcción de un asentamiento humano”, de ahí que sean las dependencias señaladas las responsables de atender ese problema, pues las autoridades municipales no tiene esas facultades, explicó el responsable del desarrollo urbano en el municipio de Morelia.

FAUSTO VALLEJO OTORGÓ EL USO DEL SUELO.

De la investigación periodística se desprende que el 09 de octubre del año 2009, durante la administración municipal de FAUSTO VALLEJO Y FIGUEROA, mediante el oficio número SDUMA-DDU-US-6011/09, expidió Licencia de Uso de Suelo para FRACCIONAMIENTO SUB-URBANO TIPO CAMPESTRE, con una densidad 6 seis viviendas por hectárea y lote mínimo de 1,200 metros cuadrados denominado “CAMPESTRE PUERTA DEL BOSQUE”.

Durante de al derredor de seis años, el proyecto de desarrollo campestre “Puerta del Bosque”, durmió el sueño de los justos y no fue sino hasta –¿curioso no?- En la administración estatal de FAUSTO VALLEJO, que a la renuncia de MAURO RAMÓN BALLESTEROS FIGUEROA a la titularidad de SUMA le sucede en el cargo su secretario técnico el ING.  IVO  ANTONIO  GUTIÉRREZ PULIDO, quién duró en el cargo tan solo 3 meses, pero fue quien firmó como titular de la Secretaría de Urbanismo y Medio Ambiente, mediante oficio número SUMA-DCDA-DPA-EIA-0162/2015 autorizando la Manifestación de Impacto Ambiental de manera condicionada para el desarrollo “Puerta del Bosque”.

ALFONSO MARTÍNEZ AUTORIZA LOTIFICACIÓN.

Ya con el dictamen de cambio de uso del suelo, el dictamen de impacto ambiental, la siguiente fase para avanzar en la consolidación del proyecto “Puerta del Bosque”, pues era conseguir el Visto Bueno para ejecutar las vialidades del fraccionamiento y la lotificación respectiva, lo que los propietario lograron en la administración de ALFONSO MARTÍNEZ ALCÁZAR.

En efecto, el 27 de junio del año 2017, La Secretaría de Desarrollo Metropolitano e Infraestructura de Morelia SDMI, otorgó el Visto Bueno al proyecto de Vialidad y Lotificación, sobre una superficie aproximada de 16 dieciséis hectáreas, para desarrollar un fraccionamiento campestre denominado “puerta del Bosque”.

LOS PROPIETARIOS.

ALEJANDRO MENDEZ LÓPEZ, FRANCISCO MATEO MARTÍNEZ GARCÍA y ANDRÉS ALWIN NAHMMACHER ROMERO, propietario del predio conocido como “Paso o Palo Blanco” o “Loma Larga con una superficie aproximada a 16 hectáreas, el 28 de noviembre del año 2011, vendieron ante la fé pública del notario número 48 del estado de Michoacán EDUARDO CHÁVEZ Y LÓPEZ, con residencia en Puruándiro Michoacán, a la Asociación Civil “CAMPESTRE PUERTA DEL BOSQUE”.

“CAMPESTRE PUERTA DEL BOSQUE” ASOCIACIÓN CIVIL, la compradora del predio señalado, era presidida por el señor FRANCISCO MATEO MARTÍNEZ GARCÍA, que a la vez, también tenía el carácter de “vendedor” y sus socios son los señores ALEJANDRO MENDEZ LÓPEZ y ANDRÉS ALWIN NAHMMACHER ROMERO que también tenían el carácter de vendedores. ¿Curioso no?

¿EXISTE LA DEPREDACIÓN ECOLÓGICA?

Indudablemente que eso lo tendrán que establecer las autoridades respectivas a través de los expertos en el tema, pues las fotografías que se publican, solo lo infieren, pues es razonablemente dudoso que los trabajos para la lotificación y la construcción de las vialidades, no hayan tenido que afectar el medio ambiente y el ecosistema.

Por otra parte, hay que anotar, que como ya se hizo, los desarrolladores y/o propietarios del predio en cuestión, han logrado de las autoridades correspondientes, hasta ahora, obtener los permisos correspondientes, tales como el dictamen de impacto ambiental, el dictamen del cambio de uso del suelo y la autorización para lotificar y desarrollar las vialidades correspondientes.

De la publicidad comercial que los propietarios y/o desarrolladores han promocionado, se desprende con absoluta claridad, que no se trata como lo han afirmado, de unas simples “cabañitas” rústicas, sino que por el contrario, se percibe que se trata de un desarrollo campestre de lujo cuyas necesidades en servicios y urbanización, pueden afectar el ecosistema del lugar.

Finalmente, es claro que la posición del secretario de desarrollo urbano del ayuntamiento de Morelia MARIO RODRIGUEZ LOEZA, no es acertada, pues no ha logrado entender bien de qué se trata y en qué consiste el problema planteado, pues señaló que se trata de un asunto de “talamontes” que es responsabilidad de la PROFEPA o la PROAM, pero como ya vimos, se trata de un desarrollo urbano “campestre”, que desde luego. Es de su total responsabilidad.

Ahora toca a las organizaciones ciudadanas y a las autoridades auxiliares de la Tenencia de Jesús del Monte, que se han manifestado como agraviadas, plantear lo que a su interés convenga, entre ello, si están en tiempo para recurrir la legalidad de las autorizaciones obtenidas por los propietarios y desarrolladores, así como verificar las condicionantes que la autoridad estableció para otorgar el dictamen de impacto ambiental. Pues de lo contrario, “Palo dado, ni dios lo quita”.